Tarta de manzana Weight Watchers


Tarta de manzana Weight Watchers

Tarta de manzana Weight Watchers

¿Comer tarta de manzana estando a dieta? ¡Anatema! ¿Estamos locos o qué? Esto es lo que me dirían, o lo que yo misma me decía antes de empezar mi dieta saludable. Pero tengo una buena noticia para todos los que os estáis cuidando o estéis pensando en empezar a hacerlo. ¡Sí que se puede! Esta tarta es un clásico de la archi-reconocida dieta Weight Watchers, que en España se comercializa como Entulínea. A mí, esta dieta me la habían recomendado muchas personas, la primera, mi amiga Jacq de Glasgow hace como 10 años, pero yo no estaba por la labor. Después, empecé a puntuar las recetas en el blog, aunque sólo con el ánimo de facilitar el camino a los lectores que siguierais la dieta, a petición de una de las lectoras más entrañables, Nuria. Ahora que estoy experimentando una reconciliación con la alimentación y he perdido mis primeros 10 kilos, os puedo decir que no sé cómo no me puse a informarme antes sobre una alimentación sana, sin restricciones, ni productos “milagrosos“. Porque se puede, no, mejor, se debe comer de todo, incluso cuando estás intentando reducir tu peso, sólo que de una forma controlada y equilibrada, para quererse en cada momento del día.

¿Cómo puede tener una tarta de manzana ser light o tener 0 propoints en Weight Watchers? Bueno, la respuesta es fácil: Si dividimos la tarta en 10 partes, una porción tiene algo menos de 40 calorías en una ración moderada, y eso, en el cómputo de puntos de la dieta, no llega ni a un punto. Eso sí, añadir tarta extra supone un precio de un punto de la dieta, que tiene un estándar de 26 puntos diarios. ¿Nos lo podemos permitir, verdad?

Aprovecho la ocasión para agradecer una vez más a mi amiga Virginia el haberme regalado esta receta y para presentaros a Dolce, nuestra pequeña bichón maltés. ¡Mirad con qué carita mira la tarta! Me recuerda a esos niños con la nariz pegada al escaparate de la pastelería…IMG_3541

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Wok de pollo y gambas


Wok de pollo y gambas.

Wok de pollo y gambas.

Sin tonterías, ni ingredientes raros o difíciles de conseguir.  Así es como cocinaremos nuestro plato de hoy.  Quiero redimirme porque muchos de vosotros me comentáis que no encontráis algunos ingredientes que uso en mis recetas. Realmente suelo comprar todo en un hipermercado muy conocido, a lo sumo, en alguna tienda de productos asiáticos o latinos, pero entiendo que no todos las tenemos a mano y es esencial para una cocina sostenible utilizar tanto productos del mercado de nuestro entorno, como utilizar al máximo lo que tenemos en nuestra despensa.

Este es el espíritu de un wok casero.  La receta de este plato será siempre una aproximación, es decir, que lo fundamental es que utilicemos los productos frescos que tengamos en la nevera. Es un plato que se cocina muy rápido, en tan apenas 8-10 minutos.  Lo verdaderamente fundamental a la hora de hacer un wok es la organización.  Debes tener todos los ingredientes cortados y listos para añadir al wok caliente.

Además, vais a ver cómo hacemos cierto el milagro de Jesús de multiplicar los panes y los peces.  Con esta receta, que no lleva más allá de 600 g de verduras y 450 g de carne podemos servir abundantemente ¡nada menos que a seis comensales! Os dibujo una situación típica: vienen amigos a tomar un café que se va alargando y ves que se hace la hora de cenar.  En vez de recurrir al típico embutido y laterío, vamos a sorprender a nuestros amigos con una cena sorprendente. ¿Y si les invitamos a pasar a la cocina y cocinarse sus propios noodles? Sigue leyendo

Islas flotantes


Islas flotantes.

Islas flotantes.

¡Hola, hola primavera! Te estábamos esperando. Se siente aún leve tu tibieza, pero sé que has venido de nuevo a alegrar mi alma y alterar mis sentidos porque me lo han susurrado los almendros en flor. La receta que compartiremos hoy tiene la delicadeza y la liviandad de las flores, así que me parece la mejor manera de celebrar la llegada de esta nueva primavera en nuestras vidas.

El año pasado, cuando iniciaba mis pasos en este blog, también en primavera, mi amiga Eva me propuso un reto . ¿Sabrías hacer islas flotantes que es mi postre favorito? Le comenté que es un antiguo postre de origen francés, île flottante, también llamado, oeufs a la neige, o huevos a la nieve. La emigración europea de mediados del siglo XIX hacia Latinoamérica exportó este postre hacia Argentina, donde elaboran su propia versión en molde savarín que se ha convertido en un clásico de su gastronomía.

Aquí os dejo la receta del postre tal y como lo recuerdo yo, el de un restaurante de La Rochelle, de camino a uno de mis viajes a París. Yo hice el postre y Eva la sesión de fotografía. ¿Reto conseguido? Sigue leyendo