Perlas del Japón con leche de coco.


Perlas del Japón con leche de coco.

Perlas del Japón con leche de coco.

Perlas del Japón se llaman en Francia, ¡Qué nombre tan exquisito y sofisticado!, ¿verdad? Pues aquí en España es tapioca de toda la vida. Este alimento se puso de moda cuando yo vine a España, un poco antes de los años 80. Recuerdo las panzadas de tapioca con leche (porque en sopa no me gustaba) que me daba con mi hermano en nuestra casa del barrio de Las Fuentes.  Después, no recuerdo cómo, dejamos de comerla. Hasta hoy. De vez en cuando, tengo la oportunidad de pasearme por los supermercados de la frontera de Francia y me gusta ojear un poco lo que se cuece en sus fogones. Me quedé enamorada del nombre de este producto y lo compré sin saber muy bien lo que era. Ya en España, gracias a Google, me enteré que era mi tapioca de siempre.

La tapioca, que es la fécula de la yuca, tiene buenas propiedades nutricionales, ya que es muy digestible, no contiene gluten, por lo que es apta para celíacos, y los hidratos de carbono complejos que contiene aportan un extra de energía perfecto para runners, por ejemplo.  La tapioca es una fuente de vitaminas B, calcio, fósforo y potasio.

Antes de cocinar, la tapioca se presenta en pequeñas bolitas blancas, como perlas y no tiene prácticamente sabor. Durante la cocción, las bolitas absorben mucho líquido y liberan su poder espesante. Su aspecto se transforma, ya que aumentan varias veces su tamaño inicial y se vuelven transparentes.  Son entonces como pequeños contenedores de sabor, por eso es importante que el líquido en que se cuezan sea rico en sabores.  Como curiosidad, os comentaré que en los países asiáticos preparan una bebida de té frío con bolitas de tapioca de colores que llaman bubble tea. ¿Lo conocéis? Sigue leyendo

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Fabes con sepia


Fabes con sepia

Fabes con sepia

Hoy comeremos plato de cuchara, que hace mucho frío. Tenía muchas ganas de preparar un plato de fabes desde aquel viaje a Asturias y Galicia que hicimos hará un par de años con nuestra amiga Mónica.  Es que he de confesar que yo era de fabada de lata y garbanzos de bote, y no veáis lo que aluciné cuando probé la fabada de verdad. He descubierto que sólo es necesaria una mínima organización para poner en remojo las legumbres y la diferencia es notoria.  El coste también es significativamente menor, así que todo son ventajas.  Me enseñaron hace poco un truco para cocineros last minute como yo, y consiste en poner a remojo 12 horas toda la bolsa de legumbre a la vez. Una vez transcurrido el tiempo de remojo, lavamos y escurrimos, separamos la legumbre en las porciones que normalmente hagamos y congelamos ya remojadas el resto de porciones. Sigue leyendo

Bucatini a la amatriciana


Bucatini alla amatriciana.

Bucatini alla amatriciana.

Os invito que hagamos un evocador viaje con los sentidos por el Trastévere romano.  Recorramos tranquilamente sus calles empedradas y dejemos que el siena de sus calles y el bullicio de la gente nos invada. Así, como decía Balzac, “el amor sigue su instinto para encontrar su camino hasta el corazón”, de pronto, nos sentiremos irremediablemente atraídos por el universo de aromas  que emana el interior de una  trattoria. Dulce olor a tomates y albahaca, mezclado con la fuerza del perfume de  quesos y chacinerías, todo  bajo la mansa penumbra de las velas.  ¿Lo estáis proyectando? Yo ahora mismo me siento personaje en La Dama y el Vagabundo

Una calle del Trastévere de Roma. (fuente: http://www.romewithmarisa.com)

Una calle del Trastévere de Roma. (fuente: http://www.romewithmarisa.com)

La receta que hoy compartimos es una de las reinas de la gastronomía de Roma.  Según Wikipedia, el sugo all’Amatriciana debe su nombre a los antiguos pastores de Amatrice (que también significa amante en italiano), una pequeña localidad del Lazio a los pies de los Apeninos, desde la que acudían a Roma los veranos a vender sus productos.  La salsa originalmente se elaboraba a base de guanciale, que es una conserva de carne de cerdo –concretamente el carrillo- sin ahumar, bastante parecida a nuestra panceta curada, guindilla,  queso pecorino y spaghetti.  Se denominaba Gricia. Los romanos la adoptaron y modificaron incorporando en siglo XVIII el tomate, traído de las Américas y en algún momento los bucatini, que es un formato de pasta larga, más gruesa que el espagueti y con un agujero en el centro que permite absorber muy bien el sabor de las salsas. Es entonces cuando pasó a llamarse como la conocemos.

Existe ente los más puristas cierta controversia respecto de algunos ingredientes que se usan en la receta, como la cebolla o el vino blanco, que no estaban en la receta original, pero que en alguna medida ayudan a reforzar los sabores.  He podido escuchar a algunos chefs italianos justificar la presencia de ambos, ya que la cebolla –el más denostado-  aporta un contrapunto de dulzor a la panceta y el vino resalta el resto de los sabores.   Tal como lo explican, yo estoy de acuerdo, así que los he usado con moderación en nuestra receta. Así nació este plato lleno de contrastes, simple y  complejo, dulce y picante a la vez, que nos transportará de un soplo a esa Italia bella con la que todos soñamos. Sigue leyendo

Paté vegano de champiñones, soja y avellanas


Paté de champiñones, soja y avellanas.

Paté de champiñones, soja y avellanas.

La receta que hoy os presento es una de las preferidas de mi hija y sus amigas. Siempre que organiza una cena con ellas me piden que les prepare este paté y lo han bautizado y todo, le llaman paté de barro (¡Qué monas!) por el color y la textura, pero no os asustéis, que el sabor es sorprendente, la avellana y la salsa de soja hacen un buen equipo y estoy convencida de que os gustará. Hace un tiempo os introduje un nuevo formato de alimento, la soja texturizada y os hablé de todas las propiedades nutricionales que tiene en la alimentación tanto de vegetarianos como carnívoros que quieran reducir su ingesta de carne.

Cuando descubrí la receta, todavía no sabía nada de la soja texturizada y tampoco cómo encontrarla, así que opté por sustituirla por habas de soja cocidas en conserva de las que se encuentran en el supermercado. El resultado es igualmente bueno, así que los que no tengáis tiempo de ir en busca de la soja texturizada, no dudéis en probar este paté y usad mi vieja alternativa.

La preparación es muy sencilla, apenas se tarda 5 minutos en tenerlo listo. Os pongo las instrucciones para Thermomix y para modo tradicional porque me lo estáis demandando. Sigue leyendo

Pato con peras


Pato con peras.

Pato con peras.

Conocí este guiso típico catalán hará unos seis años y me enamoré de él perdidamente. De hecho, fue uno de los primeros platos que anoté en mi lista de propuestas al iniciar mi andadura en el blog. Antes de iniciar un nuevo proyecto cada semana, procuro documentarme un poco sobre el origen de la receta y sus peculiaridades. Como el mundo de internet está lleno de manuales de cocina y variantes personales, también hago un análisis comparativo de cuál es la receta más auténtica, o la mejor variante, o incluso hago mis propias pruebas por si una personalización aportaría valor. Así nace un post en este blog. En el caso del pato con peras, o ánec amb peres, el objetivo era encontrar la receta madre tradicional, porque es un plato muy versionado. He encontrado desde versiones familiares hasta sofisticadas interpretaciones de autor.

Buscando, buscando, uno siempre encuentra joyas debajo de las piedras y yo he encontrado una fantástica. Resulta que un equipo de expertos de la Fundació Institut Catalá de la Cuina ha recopilado en un vasto trabajo de ocho años un inventario de 1.136 registros tipificando la cocina catalana y proponiéndola a la UNESCO como Patrimonio inmaterial de la humanidad. ¡Ahí es nada, los catalanes haciendo patria. Ojalá todas las comunidades autónomas difundiéramos nuestros recursos culturales de esta manera! Este libro, como os imaginaréis, ya forma parte de mi lista de deseos para el próximo año, pero mientras no lo tenga en mi estantería, puedo consultar las recetas en este buscador que han incorporado a su web. Está en catalán, pero os invito a echarle una ojeada porque es una delicia. Sigue leyendo

Gamonéu del Puertu con mousse de avellanas


Gamonéu del Puertu con mousse de avellanas

Gamonéu del Puertu con mousse de avellanas

Muchas veces, cuando preparo nuevas recetas para compartir con vosotros, me inspiro en el trabajo de otros cocineros que, para mí son verdaderos maestros. Dicen que a cocinar se aprende con la práctica y hay que practicar siguiendo la estela de los que ya tienen experiencia en este arte. Yo, opino lo mismo, pero a veces me asalta la duda de si estoy abusando de este recurso y cayendo en el plagio. Nada más lejos de mi intención. Estaba yo, hace unos días debatiéndome en este mar de dudas por la receta que hoy os presento y que está inspirada en el libro Recetas y Momentos de Susana Perez y Jesús Cerezo del blog Webos Fritos, cuando me sacó de la duda de un plumazo el el humanista Juan Adriansens que participaba en El Gabinete, una entretenida tertulia dentro del programa de Julia en la Onda que trababa precisamente de este tema. En su intervención, Juan Adriansens, del que no mucha gente conoce su faceta como pintor hiperrealista fruto de su aprendizaje en la Academia de Bellas junto a Antonio López, defendió que en el arte no se condena el plagio, las obras clásicas sirven de modelo en la búsqueda de los artistas de encontrar la perfección. Dio muchos ejemplos, desde la arquitectura griega, a la literatura decimonónica, pasando por la pintura barroca de Rubens y Tiziano. Un clásico es una obra que merece ser copada. Genial me pareció esta perspectiva y su extrapolación a la gastronomía hace que en mi humilde caso, justifique mi afán de aprendizaje reproduciendo platos de maestros. Desde Escoffier a Susana Pérez, vaya aquí mi homenaje a los maestros de la cocina que inspiran mi cocina. Quizás, algún día, yo misma sirva de inspiración a cocineros venideros.

¡Ah! No me olvido, el Gamonéu del Puertu me lo trajo de regalo mi madre de sus vacaciones en Asturias y le prometí que haría una buena receta sin cocinar el queso, ya que ella opina que este queso como mejor se degusta es en su estado natural. Sigue leyendo

Milhojas de berenjena y requesón con cobertura de foie y sirope de mandarina


Milhojas de berenjena y requesón y cobertura de foie y sirope de mandarina.

Milhojas de berenjena y requesón y cobertura de foie y sirope de mandarina.

¡1000 seguidores ya en este blog! Una andadura de un año y medio con tantas satisfacciones a la espalda se merecía una receta de lujo como esta. ¡Qué agradecida estoy con todos vosotros por la atención y el cariño recibidos durante todo este tiempo! Comentarios como el de Fanny de hace unos días me cargan las pilas para seguir otro año más. Quiero dar las gracias también a mi familia y amigos que me apoyan y “soportan” estoicamente mi locura del fin de semana cocinando a deshoras, poniendo la casa patas arriba para convertirla en estudio fotográfico, escuchando todos los detalles de las recetas y viendo listas de fotos interminables… y ¡ catando los platos! También mis compañeros de trabajo, sufren también todos los lunes la crónica de Mermelaura y les agasajo de vez en cuando con un bundt cake o un roscón de reyes. A todos vosotros: GRACIAS.

Después de derramar una lagrimilla, vamos ya a concentrarnos en la receta de nuestro MILhojas festivo, que es una propuesta estupenda para el entrante de esas cenas de navidad de muchos comensales. Es económica, de fácil realización y montaje y se puede mantener tibia cómodamente hasta el momento de emplatar. Además, no me negaréis que tiene una presentación de lujo. Lo tiene todo esta receta.

Inspiración: Blog Gastronomía y Cía.

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